Dr. Sergio Cerezo Sánchez

Neurólogo Pediátra.

 
Sanatorio Santa María

 







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Trastorno de Asperger.

 

El Síndrome de Asperger es un trastorno del comportamiento de causa desconocida, que afecta las relaciones interpersonales así como el rendimiento escolar, y ocurre predominantemente en niños.

 

En 1944 Hans Asperger describe un grupo de niños con “psicopatología autística”, observando que éstos niños parecían ser más inteligentes que los niños con autismo infantil, “disturbios autísticos del contacto afectivo” denominados así en éstos tiempos; sin embargo éstos niños compartían muchas de las características de los niños con autismo

 

En esos tiempos el Síndrome de Asperger fue catalogado como una variante de la personalidad y no como un trastorno psiquiátrico; Rutter en 1985, Gillbert en 1985, Schopler en 1985, Shea y Mesivob en 1985 y finalmente Schopler y Rutter en un comunicado conjunto en 1987 no le daban el término de Síndrome de Asperger, sin embargo con el paso del tiempo, la constelación de síntomas repetitiva hizo que se concluyera que verdaderamente era un trastorno psiquiátrico separado, ya que en la actualidad es uno de los 5 trastornos generalizados del desarrollo que se encuentran documentados en el DSM-IV.

 

Criterios utilizados para el diagnóstico del Síndrome de Asperger

 

 

1.- Falla severa en la interacción reciproca social mostrada por:

 

a.- dificultad para interactuar o jugar con niños de su edad

b.- ausencia del deseo normal para estar en compañía de sus compañeros o amigos

c.- ausencia de apreciación de las claves sociales, resultando en dificultad para llevarlas a cabo, rechazarlas, inapropiada conducta social y emocional, extremo egocentrismo, observando esto como introvertido, rígido y como actuando un episodio de película

 

2.- Interés poco común en áreas como meteorología, astronomía, zoología o ciencias; por lo común éste interés puede cambiar conforme pasan los años pero al parecer se sustituye permaneciendo el mismo estilo en dominar el conocimiento, se observa además que se excluyen otras actividades y descansa la mayor parte del conocimiento en la memoria más que en deducciones o interacciones del conocimiento.

En los niños por debajo de los 7 años el interés puede ser por un libro favorito, el cual es leído y traído para todos lados a manera de obsesión por el mismo como un repetitivo patrón de juego como si fuera juguete

 

3.- Estereotipada manera de tratar de imponer o introducir rutinas, además de inusual interés en todos o casi todos los aspectos de la vida ordinaria

 

 

4.- Trastornos del lenguaje y habla mostrados como:

 

a.- retardo en la adquisición del lenguaje

b.- lenguaje expresivo normal pero con tendencia a ser pedante y aplanado  emocionalmente

c.- leve a moderado alteración el lenguaje de comprensión, con una interpretación concreta de lo entendido pero contrastando con un buen lenguaje expresivo

5.- Problemas de comunicación no verbal con limitada producción de gestos y de expresión facial

 

 

A diferencia del autismo infantil las siguientes conductas no están tan alteradas:

a.- el desarrollo del lenguaje

b.- el desarrollo cognitivo

c.- las habilidades de autoayuda propias de la edad del niño

d.- el comportamiento adaptativo (distinto a la interacción social)

e.- la curiosidad con respecto al ambiente durante la infancia

 

Se ha encontrado una prevalencia del Síndrome de Asperger de 5-15 por 100,000 habitantes y que predomina en hombres de 3 a 4:1 y en muchos de los casos  los niños afectados presentan trastornos motores los cuales representan una clara relación con las alteraciones neurobiológicas que dan origen al síndrome

 

Por el momento no se a encontrado un factor genético específico de éste trastorno pero se han encontrado familias que sugieren ésta influencia pero rodeada de un ambiente psicosocial y ambiental

 

Se ha encontrado que hasta un 30% de los pacientes presentan anormalidades en el Electroencefalograma, la mayoría de origen inespecífico pero que de alguna manera traducen el carácter neurobiológico de éste trastorno, éstos hallazgos pueden estar en relación con los cambios de atrofia cerebral difusa observada hasta en un 15% de los niños con éste trastorno

 

El diagnóstico diferencial desde el punto de vista médico debe de hacerse con:

1.- Trastornos de conducta

2.- Trastorno de atención con hiperactividad que en muchos de los casos acompaña al síndrome

3.- Enfermedad de los Tics (Guilles de la Tourrete)

4.- Trastorno Obsesivo-Compulsivo

5.- Trastorno Maniaco-Depresivo

6.- Esquizofrenia y síndrome del hemisferio derecho

 

El tratamiento deberá de seguir las siguientes líneas:

 

 

a.- mejorar atención con medicamentos ayudado con estrategias cognitivo-conductual

 

b.- mejorar el estado de animo con medicamentos o estrategias psicológicas

 

c.- mejorar socialización con estrategias psicológicas y emocionales

 

No existe un tratamiento específico para éste síndrome, de tal manera que la evaluación de los aspectos neuropsicológicos y emocionales pueden ser una intervención más apropiada que la simple interpretación de los síntomas conductuales a través de pruebas proyectivas; la familia deberá estar bien informada de la alteración neurobiológica que padece el niño y lo que se espera de su instrucción tanto en el alcance académico como social; en éste último aspecto es importante realizar un buen programa remedial y adaptativo ya que de esto depende que no se produzcan estados de ansiedad y depresión, así como de trastornos de conducta subyacente

 

En éste grupo de niños el nivel intelectual por lo común es bueno, pero su rigidez en el lenguaje y su falta de interacción social apropiada predispone para que en la escuela su rendimiento sea bajo sobre todo cuando se trata de trabajar en equipos, así  mismo no logran en ocasiones los puntos suficientes en participación o bien se enojan fácilmente con los maestros porque las clases no son como ellos quieren, refutan constantemente a los maestros y logran que sean señalados como alumnos problema o no gratos por su forma de responder rígida, sin embargo en los exámenes muestran buen desempeño por lo que son pasados de año sin problema, una vez que se enfrentan a diferentes maestros en la secundaria su estilo de abordar las materias cambia, se vuelven más retraídos y muchos de ellos sobresalen en algunas materias pero continúa la tendencia de pocos amigos y la ausencia de conciencia de que es necesario relacionarse con los demás; ya en licenciatura es común que se desempeñen en áreas en las que no tiene mucho contacto con el público y por lo común lo hacen bien; los adultos con Síndrome de Asperger pueden fallar en mantener relaciones sostenidas en un matrimonio y depende mucho del soporte de la esposa y familiares para poder mantener una relación estable, muchos de ellos son inestables en sus trabajos por no someterse a las reglas sobre todo en trabajos que llevan muchas reglas

 

Finalmente podemos concluir que a pesar de estar bien integrado el diagnóstico del Síndrome de Asperger, en algunos casos cuesta trabajo separarlo de los casos de niños con autismo infantil de funcionamiento alto o leve variedad de autismo infantil, sin embargo el síndrome de Asperger no se deberá de utilizar como una salida diagnóstica par tratar de dar falsas esperanzas a los padres de que se trata de un autismo leve ya que por si mismo el síndrome de Asperger lleva su propia morbilidad (gran dificultad de adaptación en la vida) y su pronóstico a largo plazo que no es tan bueno desde el punto de vista social como se pretende hacer ver durante la etapa escolar; es necesario pensar en la etapa de la adolescencia y de la vida adulta de lo que se puede esperar tomando en cuenta que el personal de salud que nos dedicamos a tratar niños y adolescentes tenemos la responsabilidad de transformar los síntomas pervasivos en síntomas compatibles con una vida digna de éstos pacientes en la vida adulta